Presidente de Costa Rica pide a diputados aprobar reforma tributaria en octubre

El presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, pidió hoy a los diputados que aprueben en octubre próximo el proyecto de reforma tributaria, que ha provocado una huelga sindical que cumplió 16 días, pues «el tiempo ya se agotó» y se debe «resolver ya» la situación.

«El tiempo se agotó,lo que significa que el momento de resolverya está aquí. Si bien Costa Rica crecey tiene indicadores positivos,la situación fiscal del país es delicaday amenaza la estabilidadde todas las personas», dijo Alvarado en una cadena de radio y televisión.

El mandatario insistió en que «es indispensableaprobar durante el mes de octubreel proyecto de reforma fiscal», a pesar de que sindicatos del sector público suman ya 16 días en huelga en rechazo de esa iniciativa y han convocado a una gran marcha para este miércoles.

La cadena se emitió momentos después de que se anunciara que el Banco Central compró letras del tesoro al Ministerio de Hacienda por unos 858 millones de dólares para financiar al Gobierno, un mecanismo que no se utilizaba desde 1994.

«No podemos postergar más la solución del problema fiscal, un problema que tiene ya casi 20 años de no ser resuelto, y que a nosotros como sociedad y a mí como presidente, nos toca arreglar», afirmó el mandatario.

«Podemos hablar mucho sobre la reforma fiscal, pero hoy es la herramienta que tenemos para resolver el problema y tenemos que implementarla», añadió.

La reforma busca paliar el déficit fiscal proyectado al 7,1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2018 y además frenar el crecimiento de la deuda que este año superará el 50 por ciento del PIB.

La iniciativa de ley tiene como punto estrella la conversión del impuesto de ventas del 13 por ciento en uno de valor agregado (IVA) de la misma tasa pero que gravará los servicios y algunos productos que estaban exonerados.

También incluye cambios en el impuesto sobre la renta y medidas para reducir el gasto público, como por ejemplo la disminución de pluses salariales.

Los sindicatos aseguran que la reforma fiscal afectará en mayor medida a las clases medias y bajas y beneficiará a los sectores ricos.

El Gobierno ha afirmado que el 82 por ciento del dinero que pretende recaudar con la reforma provendrán del 30 por ciento de la población con mayores ingresos, y solo el 4,8 por ciento se recargará al 30 por ciento de la población más pobre

«Soy consciente de esta enorme responsabilidad que he asumido junto a ustedes y estoy comprometido a hacer absolutamente todo lo necesario para evitar una crisis económica y para garantizar el bienestar de todas las personas. Es por eso que le he solicitado respetuosamente a la presidencia de la Asamblea Legislativa retomar con prontitud el avance de este proyecto de ley», declaró Alvarado.

El Gobierno y los sindicatos llevaron a cabo este martes una sexta sesión de diálogo en busca de ponerle fin a la huelga, y se volverán a reunir el próximo jueves para presentar observaciones a las propuestas presentadas en la jornada.

Para este miércoles los sindicatos han convocado a una marcha en San José para mostrar la oposición a la reforma tributaria.

El Gobierno mantiene su posición firme de avanzar en el trámite de la reforma fiscal, y de tomar en cuenta propuestas sindicales que podrían ser complementarias al proyecto que estudia el Congreso, pero con la condición de que se deponga a huelga.

Los gremios exigen que el proyecto de reforma fiscal sea retirado del Congreso para establecer una mesa de negociación multisectorial donde se redacte un nuevo texto «justo y solidario».

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